Cuánto cuesta de verdad cambiar la bañera por un plato de ducha en Madrid
Cambiar la bañera por un plato de ducha en un baño corriente de Madrid está entre 1.200 y 2.500 € con IVA incluido en 2026, obra terminada y escombros fuera. Por debajo de 1.000 € normalmente falta algo en el presupuesto, y por encima de 2.500 € ya estás pagando plato a medida, alicatado completo del baño o una mampara de cristal grande.
Ese número tan abierto no te sirve de mucho para juzgar un presupuesto, así que lo útil es verlo por partes. Un cambio de bañera son seis trabajos distintos, y el precio de anuncio de las franquicias suele cubrir cuatro.
Partida a partida: de dónde sale el dinero
- Retirada de la bañera y gestión de escombros: 150-300 €. Romper la bañera, sacarla, y llevar los cascotes a un punto limpio o a un gestor autorizado. Si el piso no tiene ascensor y hay que bajar los sacos a mano, esta partida se va sola a la parte alta.
- Albañilería y alicatado de la zona: 200-500 €. Al quitar la bañera queda una franja sin azulejo de unos 50-60 cm de alto en dos o tres paredes. Si aceptas un azulejo parecido y solo se repone esa franja, estás en la parte baja. Si quieres que quede uniforme y hay que alicatar la pared entera, súbelo.
- El plato de ducha: 100-500 €. El cerámico rectangular estándar es lo más barato. El acrílico o el de carga mineral (resina) antideslizante, cortable a medida y enrasado con el suelo, es lo que se lleva ahora y lo que sube el ticket. Los platos a medida por centímetros raros van aparte.
- La mampara: 150-600 €. Un panel fijo sin puerta es lo más económico. Una corredera de dos hojas con cristal templado de 6 u 8 mm y perfilería negra se va al doble. Pregunta siempre el grosor del cristal: 4 mm y 8 mm no se parecen en nada al usarlos.
- Fontanería: 200-400 €. Cambiar el desagüe y el sifón, dar la pendiente correcta, y ajustar las tomas de agua a la nueva altura del grifo. Aquí es donde aparecen las sorpresas de las fincas antiguas.
- Grifería: 80-300 €. Un monomando básico o una columna termostática con rociador. Si no lo cambias, dilo en el presupuesto, porque muchos lo incluyen por defecto.
El «todo incluido en un día» frente al fontanero de barrio
Las franquicias que anuncian el cambio desde 990 o 1.200 € trabajan con un plato y una mampara de catálogo, dos operarios y una jornada. Cuando el baño es estándar y te vale el material que ellos traen, el trato es razonable y te ahorras coordinar gremios. El problema empieza cuando quieres elegir tú el plato: ahí el precio de anuncio se convierte en el suelo y todo lo demás es suplemento.
El fontanero de barrio suele darte un presupuesto entre un 10 y un 20 % más barato en mano de obra, pero tarda dos o tres días porque encadena picar, alicatar, esperar a que fragüe y montar. Compensa si vives allí y puedes aguantar el baño en obras, o si tienes un segundo aseo.
Las partidas que faltan casi siempre en el precio del anuncio
- Los escombros. «Retirada de bañera» no siempre significa «y nos llevamos los sacos».
- El azulejo de reposición. Muchos presupuestos ponen la mano de obra del alicatado pero no el material, y el azulejo se paga aparte.
- La mampara. Es la trampa más habitual del precio gancho.
- El desagüe nuevo. El de la bañera y el del plato no están en el mismo sitio ni tienen el mismo diámetro.
- El IVA. Un presupuesto que no dice si el IVA está incluido es un presupuesto un 10 % más caro de lo que parece.
Cuándo se encarece
Piso sin ascensor en una finca de Malasaña, Lavapiés o Tetuán: bajar bañera y sacos a pulso por una escalera estrecha son horas de dos personas. Zona SER en Salamanca, Chamberí o Chamartín: la furgoneta aparcada toda la jornada tiene un coste que alguien paga. Fincas antiguas del centro con bajantes de plomo o fibrocemento: si al picar aparece una bajante en mal estado, eso no estaba en el presupuesto y es una obra distinta.
En los barrios nuevos (Valdebebas, Ensanche de Vallecas, Arroyo del Fresno) pasa lo contrario: garaje, ascensor y tabiquería moderna abaratan la mano de obra, aunque a veces te cobran desplazamiento.
El IVA es del 10 %, no del 21 %
En una vivienda particular terminada hace más de dos años, las obras de reforma y reparación tributan al 10 % siempre que el material que aporte el profesional no supere el 40 % de la base imponible. En un cambio de bañera por ducha eso se cumple casi siempre, salvo que el plato y la mampara que elijas sean muy caros y la mano de obra muy justa. Si en tu factura ves un 21 % sin explicación, pide que te lo justifiquen.
Cómo pedir el presupuesto
Que vaya alguien a ver el baño. Un precio cerrado por teléfono es una estimación disfrazada. Y pide que el papel responda a esto:
- ¿Están incluidos la mampara, el plato, la grifería y el azulejo, con marca y modelo?
- ¿Hasta qué altura se alicata y qué pasa si no encontráis un azulejo parecido?
- ¿Quién retira los escombros y adónde van?
- ¿Qué ocurre si al picar aparece una fuga o una bajante en mal estado? ¿Cómo se valora ese extra?
- ¿Cuántos días de obra y en qué fechas? ¿Se puede usar el baño mientras tanto?
- ¿Qué garantía hay sobre la impermeabilización y el desagüe, y por escrito?
- ¿El precio lleva IVA y a qué tipo?
Señales de que te la están dando
Presupuesto de una sola línea con un total y nada más. Precio cerrado sin haber visto el baño. Descuento «solo si firmas hoy». Señal del 50 % en efectivo y sin factura. Se niegan a poner el NIF o el nombre fiscal. Y la clásica: a mitad de obra aparece un problema imprevisto que casualmente cuesta 600 € y hay que decidir en ese momento, con el baño abierto.
Con dos o tres presupuestos desglosados delante, comparar deja de ser cuestión de fe. Si uno es 400 € más barato, vas partida por partida y ves exactamente dónde está la diferencia.